Antojos y alternativas seguras
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Los antojos son habituales en el embarazo y casi siempre inofensivos. La buena noticia es que casi todos tienen una versión segura, así que rara vez tendrás que renunciar.
Algunas alternativas: el sushi pasa a ser rollos cocinados o sushi vegetariano. El brie pasa a ser queso curado, o brie horneado servido humeante. Un sándwich de fiambre pasa a ser uno tostado con pollo asado caliente o huevo. La masa cruda de galletas pasa a ser una galleta de verdad, y el helado de máquina, helado de una tarrina sellada. El vino pasa a ser un zumo con burbujas y el paté, hummus.
Los antojos de cosas que no son comida, como tiza, arcilla o almidón, o los antojos muy fuertes de hielo, pueden indicar poco hierro. Cuéntaselo a tu médico o matrona en lugar de ceder a ellos.
Las comidas regulares con algo de proteína y fibra mantienen más estable el azúcar en sangre y pueden rebajar los antojos de dulce. Y un capricho pequeño de vez en cuando está bien: disfrutar de la comida también forma parte del embarazo.